UN PUEBLO CON JEFE Y SIN GOBIERNO

En la ribera del río San Miguel un gigante negro aborda el bote y levanta hasta su hombro derecho una caneca con 55 galones de gasolina, y sube, descalzo, la cuesta de greda mojada que lo distancia del depósito, donde tiene las otras nueve que ha subido esa mañana. Es el único capaz de hacerlo en el pequeño embarcadero donde llegan, desde la orilla ecuatoriana, los insumos para los cocales del Putumayo. El gigante agradece con sus hazañas de fuerza al viejo comerciante que le dio techo y comida, cuando se refugió huyendo a la muerte que le decretó el comandante guerrillero, para quedarse con su negra y su tierra.

El viejo comerciante es la cabeza del pueblo. Gobierna el bolsillo de todos desde su mostrador, donde apunta en un cuaderno los avances y créditos y los gramos de base de coca que se transan como moneda local. Usando a discreción su poder de manejar los gastos ajenos, él contagió a los demás su afán de invertir la bonanza en empresas productivas y con ello impidió la locura colectiva del despilfarro. Él piensa que a la gente le va mejor con él, que sometida a la extorsión de los funcionarios o a la prepotencia de los señores de la guerra. El pueblo piensa lo mismo y ese es el cimiento de su autoridad. Es un pueblo sin ley pero con cabeza. Nadie roba ni mata, y la única pena para los conflictivos es el destierro. El gigante negro nunca usa su fuerza contra los infractores. Su presencia basta.

San Miguel es uno de los muchos caseríos donde en los años ochenta no podían ir las autoridades sin arriesgar la vida. Casi nadie tenía títulos de propiedad, nadie pagaba impuestos ni votaba en las elecciones. Era frontera de colonización campesina y puerta de entrada de base de cocaína e insumos para los departamentos amazónicos.

Anuncios

Acerca de Alejandro Reyes Posada

Abogado y sociólogo. Investigador de asuntos agrarios y de tierras desde 1968. Asesor del ministro de agricultura Juan Camilo Restrepo y de la delegación del gobierno en la negociación del punto agrario de las conversaciones de paz con las Farc en La Habana entre octubre de 2012 y mayo de 2013. Actualmente soy consultor e investigador independiente.
Minientrada | Esta entrada fue publicada en Uncategorized y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s