ES LA PAZ, ESTÚPIDO

Publicado en EL ESPECTADOR el 13 de agosto de 2017

Mucha gente se pregunta por qué está creciendo la agricultura y hasta hay quien cobra los méritos como propios. La verdad es más simple. Los campesinos de muchas regiones sacaron la plata que habían escondido bajo el colchón durante la guerra y se pusieron a sembrar, porque sienten que llegó la paz a sus veredas. La paz les restableció su confianza inversionista, que no es otra cosa que la esperanza de que su cosecha no termine en las manos del extorsionista de turno, y por eso comienza a crecer un entusiasmo productivo para arreglar su casa, comprar maquinaria y animales de cría y ampliar los cultivos. Seguir leyendo

Publicado en Columnas | Etiquetado , , , , | Deja un comentario

EL INCIERTO CAPITAL POLÍTICO DE LA PAZ

Publicado en EL ESPECTADOR el 29 de julio de 2017

El presidente Uribe recibió en 2002 un Estado a punto de colapsar y lo transformó en otro que recuperó el control territorial y la confianza de una buena parte del pueblo en que la fuerza pública podía darle seguridad bajo su mano firme. Esta proeza explica la sostenida popularidad del ex – presidente. Él y una gran parte de sus seguidores coincidieron en percibir al gobierno como una máquina ineficiente, perezosa y capturada por intereses corruptos, y estuvieron de acuerdo en reemplazarlo por un modelo de caudillismo democrático, de cara a la comunidad, que consideraron una forma de gobierno más eficaz para solucionar los problemas del país.

Álvaro Uribe gerenció personalmente los asuntos locales en los consejos comunitarios, pero la consecuencia de su activismo fue que instauró un modelo centrado en su liderazgo personal, que marchaba o se detenía según el impulso del presidente. Su atención al detalle le alcanzaba para dirigir personalmente algunas políticas prioritarias, pero el costo oculto fue inhibir la iniciativa y la capacidad de sus colaboradores para estructurar políticas de fondo y menos aún para consensuarlas en el debate democrático. Uribe devolvió la sensación de seguridad, pero heredó un aparato de gobierno impotente para agenciar transformaciones de largo aliento, necesarias para entrar en la senda del desarrollo sostenido.

Santos no ejerce un liderazgo personal que convoque multitudes ni que despierte la devoción irrestricta de sus seguidores, y delega en sus ministros la dirección y ejecución de las políticas, cuyo acierto o fracaso define su permanencia o su reemplazo. En su primer mandato tuvo aciertos notables, como la estructuración de los grandes proyectos de infraestructura por Germán Cardona, la restitución de tierras agenciada por Juan Camilo Restrepo, o el restablecimiento de relaciones con los vecinos por María Ángela Holguín, pero tuvo muchas áreas de gobierno donde no hubo capacidad institucional ni liderazgo para hacer bien la tarea, dependiendo de los compromisos de las cuotas políticas representadas en los altos funcionarios.

La obra histórica de Santos es haber logrado la paz con la mayor guerrilla del hemisferio y haber sentado a la segunda en la mesa de conversaciones de Quito. Para lograrlo, sin carisma personal ni capital político propio, tuvo que negociar primero con una coalición heterogénea de jefes políticos interesados en que la mermelada llegara a sus tostadas, que cobraron en efectivo su participación en la unidad nacional y su apoyo al proceso de paz. Eso le dio velocidad de crucero a la locomotora de la corrupción.

Por eso la verdadera negociación de paz, que consistió en pactar los cambios estructurales que necesitan el mundo rural y la democracia, con participación popular, a cambio de la desmovilización de las guerrillas, encuentran un ambiente político sin consenso para hacerlos, es decir, un cheque sin fondos políticos para pagar la cuenta prometida, que tendrá que pagar el sucesor de Santos desde el 2018.

Los fondos de capital político para realizar los cambios sociales de la paz tendrán que venir de un consenso ciudadano cada vez más robusto a favor de la modernización de las estructuras arcaicas que frenan el desarrollo, como el feudalismo agrario y la corrupción política en cascada, y no saldrán de los barones electorales que se lucraron de la guerra y del proceso de paz.

Publicado en Columnas | Etiquetado , , , | Deja un comentario

CONSULTAS POPULARES Y CAMBIO CLIMÁTICO

Publicado en EL ESPECTADOR el 16 de julio de 2017

La politóloga estadounidense Elinor Ostrom ganó el premio Nobel de economía en 2009 por sus trabajos sobre el gobierno de los bienes comunes, que plantea el conflicto entre el interés individual de maximizar ganancias y el interés común de usar los recursos de manera sostenible, cuya respuesta encontró en el tipo de instituciones que favorecen uno u otro. En Colombia estamos viviendo el dilema de manera aguda con los recursos naturales más básicos para la supervivencia, que son el subsuelo, los suelos, las aguas y los bosques. Como ellos forman un todo integrado, la explotación de uno de los recursos supone la afectación negativa de los otros. El caso extremo es el de la minería ilegal del oro, que destruye y contamina con mercurio las riberas y los ríos, acaba la pesca y elimina los suelos cultivables a su paso. Seguir leyendo

Publicado en Columnas | Etiquetado , , | Deja un comentario

EL PODER Y LA VIOLENCIA

Publicado en EL ESPECTADOR el 1 de julio de 2017

La gran pensadora alemana Hanna Arendt denunció la falsedad de la tradición de considerar el poder como el resultado de la violencia, o según la fórmula de Clausewitz, de pensar que “la guerra es la continuación de la política por otros medios”, en la que coincidieron los marxistas y los liberales. Poder y violencia, para ella, son opuestos, pues donde uno existe absolutamente el otro desaparece. El máximo del poder es el de todos contra uno y el máximo de violencia es la de uno contra todos. La violencia necesita instrumentos, mientras el poder requiere actuar en concierto con otros, y sus instrumentos no son materiales, pues consisten en la palabra y la acción. Donde se pierde la capacidad de la acción concertada, el poder se evapora y finalmente desaparece, y ninguna fuerza ni violencia es capaz de compensar esta pérdida. La violencia es capaz de destruir el poder, pero es incapaz de crearlo. Seguir leyendo

Publicado en Columnas | Etiquetado , , , , , , | Deja un comentario

POLÍTICA DE TIERRAS PARA EL CAMBIO CLIMÁTICO

POLÍTICA DE TIERRAS PARA EL CAMBIO CLIMÁTICO

Publicado en EL ESPECTADOR el 18 de junio de 2017

La política de adaptación al cambio climático es la decisión más importante que debe tomar el país para su supervivencia a largo plazo, pero sus acciones deben iniciarse de inmediato porque lograr sus efectos es una carrera contra el tiempo. Los elementos esenciales son los suelos, las coberturas vegetales y el manejo del agua. Todos tienen que ver con la ocupación humana, con la propiedad de la tierra y con el uso que se haga de ella. Seguir leyendo

Publicado en Columnas | Etiquetado , | Deja un comentario

EL ACUERDO DE ORDENAR LA PROPIEDAD DE LA TIERRA

Publicado en EL ESPECTADOR el 21 de mayo de 2017

El acuerdo agrario fue el puente de oro que permitió a las Farc legitimar ante sus bases guerrilleras el acuerdo final de paz, pues significó el compromiso del Estado de afrontar en serio el atraso del campo y la inclusión de los campesinos, indígenas y negros como ciudadanos. Durante décadas, la sola existencia de las guerrillas tuvo el efecto perverso de calificar de subversivo cualquier reclamo por sus derechos. Sin conflicto armado, las ochocientas mil familias de agricultores sin tierra y los dos millones que se hacinan en los microfundios improductivos aspiran a tener acceso a tierras productivas y bienes públicos para la dignidad humana como resultado de la reforma rural integral. Seguir leyendo

Publicado en Actualidad, Columnas | Etiquetado , , , , , | Deja un comentario

LA REFORMA AL RÉGIMEN DE TIERRAS

Publicado en EL ESPECTADOR el 23 de abril de 2017

El gobierno ha preparado un proyecto de ley de tierras para dar cumplimiento al acuerdo agrario y hacer la transición hacia la paz en el mundo rural. El proyecto tiene dos ejes conceptuales: el ordenamiento social de la propiedad, que se hará con planes territoriales acordados con las autoridades y comunidades locales, y el proceso único para resolver los distintos casos jurídicos frente a la propiedad de la tierra, que conocerán los jueces agrarios. Es un proyecto de ley bien estructurado, que concilia las necesidades de tierras de los campesinos con la seguridad jurídica que requieren los productores e inversionistas agrarios. Seguir leyendo

Publicado en Columnas | Etiquetado , , , , | Deja un comentario